Antiansiedad Cannabidiol

Por Lizette Ángeles

Tiempo de lectura: 5 minutos

Hoy en día trastornos de salud mental como la ansiedad y la depresión son cada vez más frecuentes, sobre todo si hablamos de que esta pandemia ha repercutido negativamente sobre la salud mental de las personas y la población en general, habiendo un incremento de casos de estas enfermedades, además que existe relación entre las alteraciones psiquiátricas y los trastornos del sueño, sobre todo la estrecha conexión entre el insomnio, depresión y ansiedad.

La ansiedad es una emoción normal, es la forma en que nuestro cerebro reacciona a causa del estrés o ante situaciones de amenaza o peligro. La ansiedad ocasional está bien, viene y va, pero no interfiere tu vida diaria. Pero si la sensación de temor o peligro te acompaña todo el tiempo, es intenso y además debilitante e interfiere con tu vida, hablamos de un trastorno de ansiedad.

Los trastornos de ansiedad se caracterizan por preocupación o temor excesivo recurrente o duradero. El exceso de ansiedad puede llevar a evitar el trabajo, escuela o situaciones con el entorno que solo agravarán los síntomas. Los trastornos de ansiedad pueden provocar dificultad para respirar y concentrarse, trastornos del sueño, opresión en el pecho, etc. Los síntomas dependerán del tipo de trastorno de ansiedad que se tenga.

Los trastornos de ansiedad incluyen el trastorno de ansiedad generalizada (TAG), trastorno de ansiedad social (SAD), trastorno del pánico, fobia, trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y trastorno de estrés postraumático (TEPT).

Ahora, comencemos con el CBD ¿Qué es?

El Cannabidiol o CBD es un compuesto químico y natural que proviene de la planta del cannabis, presente en la flor resinosa de la planta ya mencionada. Es uno de los más de 100 compuestos únicos de la planta, conocidos como cannabinoides. Los cannabinoides pueden consumirse (fitocannabinoides) o pueden ser producidos naturalmente en el cuerpo (endocannabinoides), estos son compuestos químicos que interactúan con el sistema regulatorio central. A este sistema también se le conoce como sistema endocannabinoide (ECS), el cual es un sistema de comunicación intercelular. Este sistema de neurotransmisión se encuentra en zonas y tejidos diferentes, que ayudan en la regularización de varios procesos biológicos y fisiológicos, donde básicamente siempre se llega al mismo resultado en nuestro cuerpo: mantener el equilibrio regulatorio interno u homeóstasis. El ECS está compuesto por tres componentes principales:

  • Endocannabinoides
  • Receptores a los que se unen los endocannabinoides
  • Enzimas que los descomponen para provocar respuesta en el cuerpo

Los dos receptores de cannabinoides más conocidos dentro del cuerpo son el CB1 (la mayoría se encuentra en el sistema nervioso central, donde se regula la función cerebral o psicoactividad) y CB2 (predominan en las células inmunes del torrente sanguíneo e inciden sobre el dolor y la inflamación). Cuando algo se está llevando a cabo fuera de rango en nuestro cuerpo, se activa el ECS para ayudar a mejorarlo.

Por ello es clave entender la función del ECS, ya que así podemos comprender por qué los productos con cannabis son tan prolíficos y prometedores en nuestro cuerpo. El CBD ayuda a potenciar e impulsar nuestro sistema regulador central y le estamos dando la posibilidad de operar a su capacidad óptima.

Como ya se mencionó, el CBD proviene de un género de plantas con flores llamados cannabis sativa, esta especie abarca diferentes variedades y cepas que se cultivan con propósitos diferentes. Las plantas más conocidas procedentes de este género de plantas son la marihuana (psicoactivo) y el cáñamo (no psicoactivo). La mayoría de los productos legales de CBD se extraen del cáñamo, debido a que las leyes federales de EUA permiten su cultivo, procesamiento y comercialización.

Es importante mencionar que las plantas de cannabis tienen dos compuestos principales; el CBD y el THC que se encuentran en diferente proporción dependiendo de la planta y tienen propiedades y beneficios básicamente diferentes. Por ejemplo, en el cáñamo, el THC se encuentra en (< 0.3%) y en la marihuana el THC se encuentra en (> 0.3%).

El tetrahidrocannabidiol (THC), es el responsable de producir un efecto psicoactivo (alteración de la percepción y modificación del estado de ánimo) como sedación, somnolencia, disforia etc. 

Y el CBD no es psicoactivo y ofrece las propiedades curativas de la planta.

Dicho lo anterior, el consumir CBD no generará adicción ni tampoco una sobredosis. A diferencia del THC que se une firmemente a ciertos receptores ocasionando una percepción de elevación y manifestando propiedades adictivas, el CBD no se adhiere fuertemente a estos receptores por lo que no genera dependencia. Y a pesar de ingerir el CBD en dosis altas, es seguro, puesto que no causará una sobredosis mortal. No obstante, si se consume demasiado, puede aumentar la probabilidad de presentar efectos secundarios como lo son fatiga, diarrea, sequedad en la boca, disminución del apetito y somnolencia.

Existen varios estudios que relacionan que el aceite de CBD es un gran tratamiento factible para la ansiedad. Al CBD ayudar a regular las funciones internas del cuerpo y las respuestas externas de la mente al entorno, funciona como un ansiolítico. El CBD activaría los receptores de la serotonina, un neurotransmisor que se sintetiza entre otros lugares, en el cerebro y está muy relacionado con el control de las emociones y el estado de ánimo, aunque también se encarga de regular otras funciones. Cuando incrementan sus niveles en los circuitos neuronales, producen sensaciones de tranquilidad, satisfacción, relajación, aumento de concentración y autoestima.

Algunos estudios se han realizado con los años para ver si es un tratamiento apto para tratar la ansiedad. Un estudio en 2011[1] encontró que el CBD redujo los síntomas de ansiedad en personas con trastorno de ansiedad social. Otro estudio en el 2019[2], personas con ansiedad y trastorno del sueño probaron el CBD y casi el 80% de la ansiedad de las personas mejoró y casi el 70% reportó mejoría al dormir durante el primer mes. Entre otros estudios más.[3]

Aunque también algunos estudios indican que el CBD, y otros cannabinoides, pueden tener un efecto anticoagulante siendo una preocupación para cualquiera con un trastorno hemorrágico. Otro inconveniente es cómo el CBD interactúa con otros medicamentos, lo cual se desconoce y necesita más investigación.

Pese a la creciente popularidad con respecto al CBD, los estudios científicos aún son insuficientes para avalar su uso a nivel institucional para tratar eficazmente la ansiedad o depresión. Por ello, el aceite de CBD se vende como suplemento alimenticio más no como un medicamento. Solo un producto de CBD ha sido aprobado por la FDA como medicamento recetado para tratar formas poco comunes y graves de epilepsia.

Si bien el CBD es una gran promesa no solo para tratar ansiedad o depresión sino también en un sinfín de afecciones médicas como cáncer, epilepsia y convulsiones, hipertensión, SPM, etc. aún queda mucho por investigar sobre su mecanismo ansiolítico o su mecanismo correspondiente con las otras enfermedades mencionadas. Pero sin duda ofrecen la posibilidad a aquellos pacientes que ya no tienen opciones terapéuticas, que desean probar otro método o que quieran optar por una opción natural y menos dañina que algunos tratamientos prescritos, mejorando su calidad de vida.

Es muy importante que, si está interesado en consumirlo, consulte primero a su médico, así como cerciorarse que el producto que se adquirirá no supere el 1% de THC y el lugar esté aprobado por la COFEPRIS.

Referencias:


[1] https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20829306/

[2] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6326553/

[3] https://www.liebertpub.com/doi/full/10.1089/acm.2018.0437

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4604171/

https://www.nature.com/articles/npp20116?foxtrotcallback=true

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2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Anónimo dice:

    Mamá que hace 7 años atras tenia 73 años, a causa de su enfermedad degenerativa se «atrevió» a usar aceite de cannabis. Le fue bien porque le mitigó el dolor por varios días. Le fue mal porque, tal vez, se puso «mal pacheca», según lo que ella cuenta que vio y sintió.
    Que buen y descriptivo artículo. Ignoraba la diferencia entre el cáñamo y la mariguana propiamente dicha por ejemplo. Quien escribe a lo más que ha llegado es a comer galletas y cup cakes de mariguana, pero siempre ha estado a favor de su consumo y uso medicinal. Reitero, muy buen artículo.
    WASC

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    1. Fernando Miranda. dice:

      Es muy buena información la que nos proporciona, debido a que suele ser u poco confuso cual es la sustancia que nos ofrece esta planta, y cual puede ser dañina para la salud. El uso del CBD es algo que muchos deben de conocer para poder extender la cultura para el uso medicinal que es necesario y que cuenta con muy buenos resultados en la salud de los individuos.

      Muy buen artículo.

      Me gusta

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